El sistema integrado de supervisión de procesos identifica a tiempo la rotura de herramientas, el desgaste o los preprocesamientos defectuosos. Ya desde la primera pieza se pueden realizar controles de valores fijos, sin necesidad de sensores adicionales.
Evitar daños secundarios
Mediante reacciones predefinidas, el control numérico evita daños costosos. Ya se trate de roscas en orificios perforados de forma incompleta o de fijaciones incorrectas, la supervisión del proceso protege de forma sostenible las herramientas, el husillo y la máquina.
Garantizar la productividad a largo plazo
En las instalaciones automatizadas, el control reacciona de forma autónoma: se bloquean las herramientas, se utilizan herramientas de repuesto y se continúa el mecanizado con la siguiente pieza, sin intervención del operario.
Documentación completa
Todos los datos de supervisión pueden almacenarse y utilizarse como prueba. Especialmente en sectores con obligación de documentación (por ejemplo, el aeroespacial o la tecnología médica), esto supone una contribución decisiva a la garantia de la calidad.